Escuela de Obstetricia de la USACH rinde emotivo homenaje a la profesora Lisette Flores tras una década de labor docente
En una ceremonia cargada de simbolismo y gratitud, la Escuela de Obstetricia de la Universidad de Santiago de Chile despidió a la académica Lisette Flores, quien concluye su etapa profesional tras 10 años de labor docente en la institución y más de cuatro décadas de servicio en el área de la salud. El evento reunió a autoridades, colegas, estudiantes y familiares para reconocer una trayectoria definida por la vocación y la calidad humana.
Durante el acto, Karla Campos, directora de la Escuela de Obstetricia, destacó el impacto profundo que la profesora Flores dejó en la institución. En su discurso, Campos enfatizó que la trayectoria de la docente es un testimonio de compromiso: “hablar hoy de su trayectoria es hablar de vocación. Durante más de 40 años ejerció la matronería con un compromiso admirable (...) y hace más de una década asumió un nuevo desafío: convertirse en docente de la Universidad de Santiago de Chile”.
Por su parte, Lisette Flores, quien se vio gratamente emocionada por la ceremonia, comentó que: "me voy con el corazón lleno de gratitud por la posibilidad de haber estado siempre acompañada y querida por mis pares. En esta Escuela no solo encontré colegas, sino una red de apoyo que fue fundamental en cada etapa. Quiero agradecerles profundamente por ser mi sostén no solo en los momentos de alegría y celebración, sino especialmente en aquellos tramos difíciles que me tocó transitar; su cariño fue la fuerza que necesité para seguir adelante”.
Quien también dedicó unas palabras de agradecimiento fue el decano de la Facultad de Ciencias Médicas, Alejandro Guajardo, quien declaró: “Este es un reconocimiento institucional de parte de la Facultad, una legitimación biográfica dedicada a la vocación intelectual”. Asimismo, el decano recordó la importancia de la memoria colectiva en las escuelas, “esta ceremonia representa un ejercicio indispensable de memoria colectiva. El verdadero impacto se mide en las enseñanzas y aprendizajes que dejó Lisette en sus alumnos y colegas”.
Por su parte, la academia también ofreció un reconocimiento a su calidez personal y su capacidad de evolución. La académica Constanza Olivares expresó el sentir de sus pares al agradecerle “es un colega que sabe escuchar, nos dio consejos de madre o amiga senior”. Olivares destacó momentos de humor y humanidad que permitieron “distender y hacernos ver que nada es tan grave”, valorando siempre su apertura para compartir vivencias personales y familiares.
Además de su calidez, se reconoció su capacidad para innovar en la disciplina. Olivares elogió su disposición para “adaptarse como docente a los nuevos tiempos y a las nuevas generaciones, participando en simulación, atendiendo partos en distintas posiciones, rompiendo tus propios paradigmas”.
La ceremonia también dedicó un espacio para agradecer a la familia de la profesora, quienes estuvieron presentes, reconociendo el apoyo fundamental durante años de turnos exigentes y docencia ininterrumpida. Se destacó especialmente su etapa como abuela, un hito que ha transformado su vida personal en los últimos años.
Al cerrar este capítulo, la comunidad universitaria le deseó lo mejor en esta nueva etapa, destinada a “disfrutar del tiempo, de la familia, de los sueños postergados y de todo aquello que muchas veces debió esperar”. Con un sentido “gracias por todo querida Lisette”, la Escuela de Obstetricia despidió a una profesional que convirtió su tiempo en un regalo de vida para sus alumnos y pacientes.















