Académica de la USACH destaca la importancia de la seguridad y humanización en la atención neonatal

En el marco del diplomado en Seguridad y Calidad en la Atención Neonatal que inicia su primera versión en mayo próximo, la académica de la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Santiago de Chile, Paula Núñez, relevó los avances y desafíos en la formación de profesionales especializados en la seguridad y calidad de la atención neonatal. Como docente y coordinadora del diplomado, Núñez enfatizó que la evolución normativa y la gestión de riesgos son pilares fundamentales para proteger a los pacientes más vulnerables del sistema de salud.

Desde la promulgación de la Ley de Derechos y Deberes de los Pacientes en 2012, las Unidades de Neonatología han experimentado una transformación significativa. Según explica la académica, hoy existen usuarios más informados que conocen sus derechos y deberes. “Dado que el recién nacido no es un ser autónomo, su tutor actúa como representante legal, tomando decisiones críticas y participando activamente mediante el consentimiento informado, especialmente en procedimientos invasivos”, describe.

El enfoque del programa académico busca que los profesionales incorporen conceptos clave como la prevención de eventos adversos y la cultura de seguridad en salud bajo una mirada de "mejora continua". Núñez destaca que “es vital transitar hacia una práctica clínica donde la transparencia y la divulgación de eventos adversos se vean como un proceso de aprendizaje y no como una instancia punitiva”. 

Para lograr esto, el diplomado entrega herramientas prácticas de vigilancia activa y comunicación efectiva, basándose siempre en la evidencia clínica actualizada para la supervisión en salud.

Asimismo, la atención en las Unidades de Neonatología es inherentemente colaborativa. El programa, cuenta, no está dirigido solo a profesionales de la salud en general, sino específicamente a aquellos que se desempeñan en estas unidades, incluyendo matronas, enfermeras, médicos especializados en neonatología, nutricionistas, psicólogos, kinesiólogos y otros especialistas. "Trabajar en forma colaborativa y cohesionada robustece la atención y enriquece el proceso de comprensión de los problemas presentados", señala la docente.

Así, el profesional que egresa de esta formación, explica Núñez, “se diferencia por su capacidad para evaluar críticamente las políticas públicas chilenas y diseñar estrategias de seguridad que integren factores humanos y organizacionales”. 

En ese sentido, entre las competencias clave destacan por ejemplo la gestión de riesgos, que tiene que ver con la implementación de metodologías para la prevención; la humanización, que guarda relación con el desarrollo de estrategias de participación familiar que fortalezcan el cuidado neonatal; y por último, la educación, que refiere al diseño de programa innovadores para el desarrollo de competencias en seguridad del paciente. 

Con una extensión de 180 horas, este diplomado 100 por ciento virtual y que se inicia en mayo, entrega  una formación integral  que asegura un trato digno y humanizado en un entorno de alta complejidad médica. 

Viernes, Marzo 27, 2026