Patricia Garay y el legado fundacional de la Facultad de Ciencias Médicas: tres décadas de compromiso público

Patricia Garay, matrona y magíster en salud pública, realizó un recorrido histórico detallado por la creación de la Facultad de Ciencias Médicas y la Escuela de Obstetricia y Puericultura de la Universidad de Santiago de Chile (USACH). La académica, una de las últimas voces activas de aquel grupo pionero, reveló los desafíos de fundar una facultad de salud en una institución con una tradición profundamente ingenieril.

La Facultad se gestó como un hito histórico en septiembre de 1993, siendo oficializada por el Consejo Académico en octubre de ese mismo año. El proyecto nació de la visión de un grupo de académicos de la Universidad de Chile que operaban en el Hospital Barros Luco, liderados por el Dr. José Luis Cárdenas (primer decano) y el Dr. Héctor Melo.

Este inicio no estuvo exento de tensiones. La irrupción de una nueva facultad estatal en un espacio dominado históricamente por la Universidad de Chile y la Universidad Católica provocó un "sismo”. Garay recuerda que fueron desacreditados en la prensa nacional y que, en reuniones con otros decanos, la naciente Facultad era desestimada como una "universidad embrionaria". Incluso internamente, la USACH —caracterizada por sus rectores ingenieros— presentó resistencias.

Un aspecto poco conocido de los inicios es el rol administrativo crucial que jugaron las matronas. Mientras muchos de los médicos fundadores tenían una vasta experiencia clínica pero poca trayectoria reglamentaria, el equipo de Obstetricia, liderado por Garay —quien ya era profesora asociada en la Universidad de Chile—, asumió el peso de la organización académica.

"Toda esta parte reglamentaria fue comandada prácticamente por el núcleo de obstetricia", explica Garay, refiriéndose a la creación de reglamentos y planes de estudio. Para esta tarea, se rodeó de académicas potentes como Clara Osorio y Vivianne Duarte, quienes aportaron la rigurosidad necesaria para que la Escuela iniciara sus funciones formalmente en 1994, junto a las carreras de medicina y enfermería.

Hacia 1995, el proyecto se fortaleció con la consolidación del núcleo de salud pública, atrayendo a figuras de alto nivel del Ministerio de Salud y la Seremi, como el Dr. Luis Martínez Oliva, el Dr. Raúl Muñoz Lemetre y María Ofelia Sanhueza. Este equipo vinculó a la Facultad con los organismos públicos más importantes del país.

Entre los hitos de innovación de aquellos primeros años, Garay destaca el proyecto de impacto social: “fue uno de los programas pioneros de prevención del SIDA en la comuna de Estación Central”. Otra característica fue la visión de futuro con la creación de programas de Gerontología Comunitaria hace 20 años, anticipándose al envejecimiento poblacional que Chile enfrenta hoy. Además, tuvo un fuerte desarrollo regional en la época con la formación y especialización en ginecología de docentes provenientes de la Universidad de Antofagasta.

Análisis y Proyección: un sistema frente a la inequidad 

A pesar de los logros que sitúan a Chile con indicadores de salud de excelencia (como el 99% de atención profesional del parto), Garay es enfática en que el desafío actual no es técnico, sino estructural. "Lo que no hemos superado son las inequidades y las desigualdades (...) dependen más que nada de la macroeconomía", señala, advirtiendo que las brechas en salud se explican por determinantes sociales más que por la red asistencial misma.

Así, Patricia Garay se prepara para su retiro tras una carrera dedicada por completo a la USACH. "Me voy feliz. Mi aporte ha sido de un 100% de entrega a la Universidad de Santiago, a la Facultad de Ciencias Médicas y por supuesto a la Escuela de Obstetricia y Puericultura", concluye. Su legado queda impreso en una Facultad que pasó de ser cuestionada como "embrionaria" a convertirse en un pilar fundamental para la formación de profesionales con vocación pública en Chile.

 

 

Martes, Junio 16, 2026