Manuel Retamal, director Escuela de Kinesiología por aniversario de los 10 años: “pretendemos ser un pilar importante en el desarrollo de especialidades en Kinesiología”
La Escuela de Kinesiología de la Facultad de Ciencias Médicas ha consolidado un proceso de crecimiento significativo desde su creación en 2016, marcando hitos que van desde una puesta en marcha en tiempo récord hasta su transformación oficial en Escuela y su fuerte vinculación con el sistema de salud público.
El proyecto comenzó a materializarse a finales de 2015 con un concurso docente que culminó en febrero de 2016 con la selección de los primeros académicos, entre ellos José Luis Márquez (primer jefe de carrera) y Manuel Retamal, quien en esos años asumió como coordinador inicial.
Ya en el 2017, la necesidad de espacio llevó al traslado hacia las dependencias de Chacabuco (Intectur), lo que permitió proyectar los primeros laboratorios de la escuela.
Hasta la fecha, la Escuela de Kinesiología ha formado a 126 egresados y titulados, a partir del año 2020 al 2025. Un hito administrativo clave se gestó en 2020, bajo la jefatura de Retamal, con el desafío de transformar la carrera en Escuela. “Este cambio, formalizado mediante resolución en mayo-junio de 2021, fue fundamental para obtener autonomía financiera, un centro de costos propio y los recursos necesarios para concretar laboratorios de Biomecánica, Fisiología del Ejercicio y Biología Molecular, así como la clínica kinésica”, detalla el director.
La crisis sanitaria de 2020 sorprendió a la primera cohorte de estudiantes en su quinto año, justo al inicio de sus internados clínicos. Ante el confinamiento, la unidad demostró un alto nivel de resiliencia. “Gracias a un esfuerzo administrativo y docente extraordinario que incluyó jornadas de recuperación en enero y febrero de 2021, la primera generación logró egresar sin retrasos administrativos significativos”, comenta la autoridad.
Uno de los pilares actuales de la Escuela es su sello territorial. A través de una gestión directa con el alcalde de La Cisterna, cuenta Manuel Retamal, “se implementó una clínica kinésica para resolver listas de espera en la comuna, un modelo donde la universidad instala la capacidad técnica y los estudiantes realizan prestaciones gratuitas a cambio de campos clínicos”. Este exitoso formato se ha replicado en la comuna de Lo Espejo y se proyecta expandir hacia el Hospital San José.
Tras participar activamente en discusiones legislativas sobre el Código Sanitario, la Escuela de Kinesiología mira hacia la próxima década con el objetivo de ser reconocida nacional e internacionalmente.
Entre los objetivos a potenciar según su director se encuentran; “el desarrollo de postgrado, con la implementación de programas de magíster profesionalizante y especialidades kinésicas; la innovación en su malla curricular, con el objetivo de integrar nuevas tecnologías y salud digital; e infraestructura”, con la creación de salas especializadas en rehabilitación, neurorrehabilitación y cardiovascular mediante proyectos de mejora operativa.















