Dr. Ignacio Silva, infectólogo Hospital Barros Luco: “El aislamiento social y el autocuidado es fundamental en esta pandemia”

El académico de la Facultad de Ciencias Médicas, quien expuso en un seminario organizado por la Escuela de Medicina de la Unidad Académica Mayor, declaró que se debe "disminuir la expansión local y fortalecer el sistema de salud".
Martes, Mayo 19, 2020

En pocas semanas, Chile pasó de la Fase Uno, dictaminada por las Organización Mundial de la Salud (OMS) a la Fase 4. Así relata el Dr. Ignacio Silva, infectólogo del Hospital Barros Luco y académico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Santiago el inicio de la pandemia en el país.

El lavado de manos constante, el aislamiento social, el usar mascarillas y evitar las aglomeraciones han disminuido significativamente la circulación de todos los virus respiratorios en Chile. “Efectivamente hoy hay menor circulación de otros virus respiratorios que nos aquejan habitualmente en invierno porque la población, en términos generales, se ha aislado. Por lo tanto, no han circulado como en otras ocasiones los virus libremente”, destaca el Dr. Silva.

El infectólogo realizó estas declaraciones en el marco del Seminario: “Covid, Realidad nacional y nuevos horizontes” que organizó la Escuela de Medicina para la comunidad de la Universidad de Santiago, y que se llevó a cabo vía Zoom con masiva presencia de académicos y estudiantes.

La Fase 4 en la que se encuentra Chile significa que el virus ya está circulando libremente en la comunidad, donde se complejiza tener una traducibilidad de los casos de infectados. Por lo tanto, añade el especialista, hay que centrar los esfuerzos en disminuir la expansión local y fortalecer el sistema de salud.

En el ámbito terapéutico, la realidad ha cambiado mucho. Lo que servía antes ahora nos damos cuenta de que no sirve. “Por ejemplo, todos los pacientes que llegan con insuficiencia respiratoria grave inmediatamente son considerados un caso sospechoso y se estudia como Covid positivo. Antes se esperaba el PCR positivo”, señala Silva.

La enfermedad

El Dr. Silva señala que la incubación de la enfermedad es de cuatro a cinco días, con un máximo de hasta 2 semanas. Si en este tiempo no se desarrolló ningún síntoma, puede considerarse que el contacto de riesgo que se tuvo no generó contagio.

Los síntomas de la enfermedad a considerar son: tos seca, dolores musculares, fiebre, cefalea y odinofagia, síntomas que en Chile han sido más frecuentes. No obstante, cada vez más hay publicaciones científicas sobre manifestaciones atípicas de la enfermedad, tales como alteraciones cutáneas de cualquier tipo, síntomas gastrointestinales y pérdida del gusto y del olfato.

Silva precisa que en la mayoría de los estudios disponibles se da una proporción similar en el COVID-19. Esto es, el 80 por ciento de los casos se presenta con síntomas leves, con un cuadro gripal, con síntomas respiratorios altos, congestión nasal, fiebre y cefaleas y sin mayor compromiso respiratorio, generalmente limitado a 4 o 5 días y que se supera con medidas generales, hidratación y reposo. Existe un 15% de casos que evolucionan de forma grave y necesitan manejo intrahospitalario y un 5 % de pacientes que requerirá cuidados críticos e incluso ventilación mecánica invasiva.

Las personas que están en mayor riesgo son los adultos mayores de 80 años, ya que un 15 por ciento de ellos que enferma va a fallecer (según datos de Italia y China).En menores de 60 años la mortalidad es bastante poco frecuente y en general se asocia a una patología concomitante, habitualmente inmunodepresiones o enfermedades crónicas. No obstante, una persona sana tampoco está a salvo: el porcentaje de mortalidad es bajo pero no es cero.