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Con el objetivo de preparar a los médicos previniendo los aspectos epidemiológicos, fisiopatológicos y terapéuticos, la Escuela de Medicina organizó el seminario “Fiebre amarilla: Una visión general", ofrecido por el interno de la Escuela de Medicina de la U. de Botucatu de Sâo Paulo, Brasil y pasante del Departamento de Medicina Respiratoria Infantil del Hospital CRS El Pino, Leonardo Rodrigues Brito. En la ocasión, Rodrigues destacó que para nuestro país es fundamental abordar esta problemática desde el punto de vista de la salud pública. Por Soledad Fuentes.

Entre el 1 de julio del 2017  y el 13 de marzo de este año, las muertes por fiebre amarilla incrementaron en un 65% en relación con igual periodo precedente. Entre éstos se detectaron dos personas chilenas, que se encontraban de vacaciones en el país portugués. Considerando que Brasil es el tercer destino más visitado en Sudamérica por los chilenos, con 60 mil ingresos durante el 2017, la Escuela de Medicina de nuestra Casa de Estudios, abordó los aspectos epidemiológicos, fisiopatológicos y terapéuticos de esta enfermedad, con el objetivo de preparar a los médicos sobre su prevención y manejo. Para ello, Leonardo Rodrigues Brito, estudiante interno de la  Escuela de Medicina de la U. de Botucatu de Sâo Paulo, Brasil y pasante del Departamento de Medicina Respiratoria Infantil, del Hospital CRS El Pino, encabezó el seminario “Fiebre Amarilla-Una visión general".

Sobre la actividad, el especialista indicó que es de especial relevancia que nuestro país se encuentre actualizado sobre la materia, considerando que recientemente el Instituto de Salud Pública de Chile (ISP) analizó y confirmó la presencia de 14 ejemplares de Aedes Aegypti, el mosquito que transmite dengue, virus zika y fiebre amarilla, en Arica. “Es importante abordar el tema por el turismo chileno, en donde toda la sociedad debe tener en cuenta los síntomas y precauciones. A su vez, es importante divulgar la importancia de este tipo de enfermedades y el manejo que se debe realizar desde la salud pública”, sostiene.

Precauciones

Según explica el interno de medicina, en Chile la presencia de este mosquito no es nueva. Previa a su reciente aparición, tuvo presencia en el año 2016, también en la ciudad de Arica, y en el año 2000 en Isla de Pascua. Sin embargo, asegura que su rápida detección, y el efectivo sistema de monitoreo de nuestro país permite una rápida erradicación del vector. Según describe, el insecto posee un tamaño de 4 a 6 milímetros, es un mosquito negro, pequeño con rayas blancas, su reproducción se da en agua limpia, y tiene hábitos diurnos, siendo propicia su aparición en lugares con alta temperatura.

En la instancia, el especialista recomendó a los viajeros utilizar ropas claras y largas, mosquiteros, repelente con DEET y vacunarse 10 días antes de viajar a zonas expuestas. Mientras que para la prevención del vector en territorio nacional, recomienda mantener la menor cantidad posible de acopios de agua, para eliminar los posibles criaderos de este vector.

Responsabilidad universitaria

Respecto a la charla, el Dr. Pedro Aguilar Miranda, coordinador del Departamento Clínico de Pediatría de la Escuela de Medicina de nuestro Plantel y médico en el Hospital el Pino, sostuvo que “es fundamental que nuestra Escuela se ponga al día en términos de salud pública y que nos hagamos cargo de lo que significa realmente la globalización”. El académico agrega que “hoy los equipos médicos chilenos debemos estar al tanto de las enfermedades que afectan a estos destinos y tener claro cuál es la clínica de esas enfermedades y qué medidas tenemos como prevención”, puntualiza.

En tanto, el seminario fue la primera edición del Ciclo de Seminarios que organiza mensualmente la Escuela de Medicina. La próxima actividad será presidida por Felipe González estudiante de séptimo año de Medicina, quien se referirá a la atención de salud de personas trans.

Autor: 
claudia.droguett
El broncopulmonar y académico de la Facultad de Ciencias Médicas, Juan Eduardo Toro asegura que las medidas que ha tomado el Ministerio de Salud han sido insuficientes para disminuir los índices de tabaquismo en Chile, ya que en la actualidad nuestro país registra las prevalencias más altas de tabaquismo en adultos de Latinoamérica y la más elevada del mundo en jóvenes de sexo femenino de entre 13 y 15 años.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), nuestro país, que durante el presente mes estrenó una nueva advertencia en cajetillas, sigue a la cabeza a nivel continental en esta materia, a pesar de que es el único país que cumple con la exigencia del organismo en cuanto a la aplicación de impuestos.

Al respecto, el médico broncopulmonar de nuestra Universidad, Juan Eduardo Toro, critica el enfoque de las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Salud para enfrentar el problema y enfatiza que hace falta una campaña educativa que se anticipe al consumo de tabaco.

“No se saca nada con dirigir los esfuerzos sobre un grupo que ya está fumando. Hay que empezar desde la niñez, como en la campaña para evitar la obesidad, antes de que nazca el hábito tabáquico”, sostiene.

“Los problemas de los vicios son a largo plazo, en términos de patologías orgánicas, y van creando una dependencia psíquica que es muy difícil de abandonar”, complementa.

El especialista en enfermedades respiratorias se muestra partidario de incorporar esta prevención en las aulas escolares a través de un curso o una unidad dentro de una asignatura, enmarcada en una campaña diseñada por equipos multidisciplinarios debido a las “muchas aristas que involucra” la adicción.

Según un informe de la OMS, un 39% de los chilenos mayores de 15 años fuma, siendo el país que  destina el mayor gasto en salud por enfermedades asociadas al consumo de la región.

“Las enfermedades pulmonares asociadas al hábito tabáquico han aumentado su costo, aumentado los días cama e insumos. Es un gasto realmente muy alto y está dentro de los primeros gastos que hay en salud”, confirma el facultativo.

“Desgraciadamente, se gasta en las consecuencias que tiene el hábito tabáquico. Ese es el gasto significativo, cuando debiera ser previo a que aparezca la enfermedad”, comenta.

El académico de la Facultad de Ciencias Médicas considera que las políticas impulsadas por el Minsal para enfrentar el consumo dan cuenta de que el ministerio “no ha sido muy eficiente. Si bien puede haber una ligera disminución en el consumo, esta no es tan significativa porque se sigue la misma tendencia. Solo cambia un poco la tangente de la curva, pero aumenta en otros grupos”, afirma.

“Aunque se ha avanzado, falta mucho, porque la gente no toma real consciencia de la enfermedad que puede producir la inhalación de los productos que contiene la combustión del tabaco. Muchos lo asocian con el cáncer pulmonar, pero no solo provoca eso, sino también la oxidación a nivel de los endotelios, la mayor posibilidad de infartos, accidentes vasculares, cáncer de colon, cáncer gástrico, cáncer laríngeo, cuadro de irritación bronquial, bronquitis crónica obstructiva, etcétera. Son muchas las patologías que involucra la inhalación del tabaco”, explica.

Pese a que se muestra escéptico respecto a la efectividad de aplicar impuestos para disminuir el consumo -en Chile representan el 80 por ciento del precio de venta de los cigarrillos-, asegura ser partidario de avanzar hacia un “precio prohibitivo”.

“No se puede coartar la venta, porque es inconstitucional, pero por lo menos se debiera educar y enseñar los ejemplos de las patologías que hay”, concluye.

Autor: 
mariapaz.lema
Adoptar las medidas establecidas por el sistema nacional de salud constituye el camino más seguro para enfrentar un eventual brote de sarampión, expresa el coordinador del Departamento Clínico de Pediatría de la Escuela de Medicina de nuestra Universidad, Dr. Pedro Aguilar. También, sugiere conservar la calma en todas las instancias. En estos momentos, se analizan las muestras de los dos casos detectados en los últimos días en el país, lo que abrió interrogantes respecto de qué hacer si aumenta la cifra de enfermos.

Los dos casos de sarampión detectados en el país (un varón adulto, de 31 años, y un lactante, de diez meses) han abierto una interrogante sobre cómo enfrentar un posible brote. Conservar la calma y adoptar los protocolos establecidos por el sistema nacional de salud son el camino más seguro para enfrentar esta circunstancia, según el coordinador del Departamento Clínico de Pediatría de la Escuela de Medicina de nuestra Universidad, Dr. Pedro Aguilar.

El sarampión es una enfermedad grave, de acuerdo a los informes de la Organización Mundial de la Salud, OMS, ya que las tasas de mortalidad son altas. Según ello, en 2013 hubo 145.700 muertes en todo el mundo, es decir, cerca de 400 por día y 16 por hora.

Al respecto, el doctor Pedro Aguilar estima que, en lo inmediato, hay que esperar con tranquilidad el resultado de las pericias que realiza el Ministerio de Salud. Además, la detección oportuna de los dos casos registrados, y su aislamiento, otorgan mayor seguridad en cuanto a que la posibilidad de propagación de la enfermedad sea limitada.

De acuerdo a lo expresado por el doctor Aguilar, desde los años noventa que en Chile no existen registros de sarampión denominados autóctonos, o propios. “Hace veinte años que no hay casos nuestros, y los que han habido son importados; es decir, vienen desde otros países”.

Ello, en relación a que se conoce que el adulto varón, de 31 años, residente en la Región Metropolitana, llegó contagiado desde China.

Lo vital, respecto a los casos detectados, radica en que frente a un nuevo brote, hay que tener la precaución de actuar a tiempo, para aislar al paciente portador con el fin de que no contagie a la población más susceptible (niños, embarazadas no vacunadas y personas de cualquier edad que no han recibido la dosis preventiva).

Explica el experto que otro tema preocupante es que de una de las dos personas diagnosticadas con el virus es un lactante del cual se ignora cómo se contagió. “Las autoridades están investigando ya que es un menor que no tiene viajes al extranjero”, que es la principal causa de transmisión, según los registros chilenos.

Medidas frente a un caso

Lo primero es aislar al paciente y, lo siguiente, tomar medidas en la población si es que no se tiene claro cómo se adquirió.

“Por ejemplo la vacunación que se hace regularmente al año de edad se puede adelantar, de manera que se empiece a proteger a aquellos enfermos que puedan estar en riesgo, como los lactantes menores de un año”, expone el Dr. Aguilar.

¿Se debe vacunar?

Hay una cierta tendencia a que haya temores respecto a las vacunas en general, dice el Dr. Aguilar. Según el experto, aquello “puede estar relajando la costumbre que tenía la población de ser bastante regular con las vacunaciones a los niños”.

El académico de la Escuela de Medicina de nuestro Plantel hace una llamado a recobrar la confianza en este tipo de medidas preventivas. “Los investigadores que están a cargo de los estudios de las vacunas que se aplican en la población, han emitido varios documentos sobre la seguridad de las que se están implementando en Chile”, enfatiza.

Agrega que, en ese sentido, “debiéramos vacunar a todas la población, siguiendo las definiciones que establece el programa nacional de inmunizaciones”.

Esperar los resultados

El especialista estima que se deben esperar los resultados del estudio epidemiológico que está haciendo el Instituto de Salud Pública (ISP) respecto de las dos situaciones detectadas. En ese sentido, “el equipo de salud tiene que estar alerta y poner todos sus conocimientos médicos para que no haya otro caso de sarampión”.

Para el Dr. Aguilar es primordial que la población mantenga la calma. “Es muy importante que la gente esté tranquila, que no esté pensando que hay un brote desbordado. Vale decir, debe cumplir con las instrucciones que determine la autoridad”, expresa.

Además, ha que “estar tranquilos, porque los dos casos detectados fueron aislados, una vez que se declararon como sospechosos”, subraya.

Copa América

La realización de la Copa América en nuestro país, ha planteado una serie de interrogantes en torno al tema del sarampión.

El arribo de miles de personas, provenientes principalmente de otros países de América, ha sembrado la duda respecto a las medidas preventivas que en materia sanitaria se han adoptado; sobre todo en lo que atañe a los casos de sarampión.

Autor: 
claudia.droguett
El lunes pasado, un hombre falleció en Estados Unidos, como consecuencia de la Fiebre de Lassa, virus similar al Ébola y cuya falta de asistencia médica oportuna, tiene un alto porcentaje de mortalidad. Ante la inquietud que se generó en distintos países y sus posibilidades de expansión, la especialista de la Escuela de Medicina de nuestra Universidad, Valeria Ibáñez Henríquez, cree que son bajas pues proviene de un roedor africano, lo que significaría que serían “humanos infectados aún asintomáticos los que diseminarán el virus de un país a otro”.

La fiebre de Lassa, fue detectada por primera vez, en África, en las postrimerías de la década de los sesenta, durante el siglo pasado. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “La enfermedad se da en África Occidental y se transmite a los humanos a través de los roedores, por contacto directo o indirecto con la excreta de los animales infectados. La infección puede producirse en el laboratorio o por contagio de persona a persona, especialmente en los hospitales, a través del contacto directo con sangre u otros líquidos corporales de los pacientes”.

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, se estima que las infecciones por la fiebre de Lassa en África, son entre 100  y 300 mil cada año, con aproximadamente 5 mil defunciones. En aquél continente la enfermedad tiene tal impacto, que el virus lo padece entre el 10 y 16 por ciento de las personas que son internadas en los hospitales de países como Sierra Leona y Liberia.

Transmisión

En ese sentido, la especialista de la Escuela de Medicina de nuestra Universidad, Valeria Ibáñez Henríquez, advierte que “La transmisión de persona a persona puede ocurrir con mayor frecuencia en el ámbito hospitalario. Está considerada una enfermedad muy contagiosa entre humanos, por lo tanto, quien sospeche de tener la infección debe aislarse de inmediato”.

“Una vez ingresado al cuerpo, el virus es capaz de multiplicarse en ciertos leucocitos y células corporales y el daño se produce fundamentalmente por la respuesta inflamatoria local o sistémica que se desencadena”, agrega. La especialista detalla que el virus, al comienzo, se expresa como una gripe con fiebre, cefalea, dolor muscular y decaimiento. “Raramente puede haber compromiso vascular que se expresa en petequias o hemorragias en algunas mucosas o vísceras; en casos más graves puede desencadenar hipotensión con insuficiencia orgánica”, resume.

Señala la experta que la fiebre de Lassa, si bien no es tan mortal como el Ébola, comparte  la forma virulenta con que se desata en los seres humanos. Si los enfermos no son asistidos oportunamente, tienen un alto porcentaje de mortalidad. “La tasa de  letalidad del virus Lassa, en los casos severos,  es cercana al 20%, donde un porcentaje importante de la gente infectada hace una enfermedad asintomática”, remarca.

De acuerdo a lo informado por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el hombre que murió en Estados Unidos, arribó al país tras tomar un vuelo desde Liberia, por ello la CDC ya comenzó un proceso de identificación y búsqueda de los pasajeros que lo acompañaron, para determinar el grado de desarrollo de la enfermedad.

Posibilidades de que llegue a Chile

“Es poco probable,  pues serían los humanos infectados aún  asintomáticos los que diseminen el virus de un país a otro”, expone Ibáñez pues “el reservorio natural del virus es el roedor africano que habita Sierra Leona, Liberia, Nigeria Guinea”, agrega.

En definitiva, la medida preventiva que nuestro país puede adoptar, según la profesional, radica en hacer un registro de las zonas geográficas visitadas por quien arribe a Chile, pensando en que el virus tiene un período de incubación que va de los diez hasta los veinte días. Hay que tomar esta determinación, “porque no hay una vacuna contra la fiebre de Lassa”, enfatiza.

Autor: 
claudia.droguett
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