Escuela de Enfermería prepara al cuerpo docente en simulación clínica

Conscientes de la necesidad de adquirir herramientas en torno a la simulación clínica, es que académicos de Enfermería se capacitaron en esta área con el objetivo de desarrollar esta técnica que permite a los estudiantes aprender practicando en un ambiente seguro.

El curso - que contó con la participación de 12 profesores - estaba dirigido inicialmente a la asignatura de urgencia, pero dada la importancia de la materia se hizo extensivo a las asignaturas “del niño y del adolescente” y “del adulto y del adulto mayor”.

La actividad, se enmarcó en el proyecto de innovación docente que dirige la académica de la Escuela Blanca Troncoso en conjunto con la directora (s), Elisabet Monje, contó con la colaboración de la profesora Viviana Munilla, encargada de preparar los escenarios, operar la simulación y participar en el debriefing (sesión de reflexión) después de la actividad.

 “La simulación es una metodología de enseñanza, con la que los estudiantes no sólo aprenden técnicas procedimentales, sino que también,  desarrollan habilidades emocionales y aptitudes que con otras metodologías no es posible lograr”, señala Troncoso

La simulación clínica es una herramienta de enseñanza con tecnología. Mediante un simulador, que puede ser un fantoma o un actor, o ambos, se pueden simular distintos escenarios clínicos, donde los estudiantes aprenden practicando y evaluando situaciones de salud en un ambiente seguro y sin poner en riesgo a un paciente real.

En esta línea Troncoso destaca que “la simulación clínica es hacia donde se dirige la educación en salud en el futuro y por esto que es necesario que los profesores nos capacitemos ”, declara.

Actualmente la escuela de enfermería utiliza la simulación en algunos cursos básicos, pero proyecta implementarla en otros niveles. Munilla relata que los profesores que no conocían esta metodología “quedaron sorprendidos con los insumos y el equipamiento que hay en nuestro centro de simulación Amengual”.

Para Yudett Lucero, académica de la escuela y coordinadora de pediatría de cuarto año, el curso le permitió derribar mitos en relación al tema . “Me di cuenta  que la simulación no sólo tiene que ver con la técnica, sino que sitúa a los estudiantes en un escenario que se parece mucho a la realidad y eso es fundamental, porque es precisamente lo que uno como académico pretende cuando va con los estudiantes a la clínica”, añade.

“Una de las principales fortalezas de la simulación es que permite desarrollar habilidades blandas, porque los alumnos se puedan equivocar sin miedo y aprender de sus errores” destaca Navarro.

Como resultado del curso, se espera que más profesores incluyan la simulación en la programación de sus asignaturas a partir del primer semestre de 2020.

 

Autora: Mireya Guerra D.

 

Autor: 
eli.tiraferri